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Aprueba Senado etiquetado frontal de alimentos

Se pretende que funcione como un mecanismo de promoción a la salud contra la epidemia actual de sobrepeso y obesidad.

El pleno del Senado aprobó en lo general y lo particular la Ley General de Salud que modifica el etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, que se pretende funcione como un mecanismo de promoción a la salud contra la epidemia actual de sobrepeso y obesidad, protegiendo al consumidor de engaños y desestimular la compra de productos no saludables.

El dictamen fue enviado al Ejecutivo. Senadores mostraron frutas, latas, envases de leche y diversos empaquetados para hablar en favor o manifestar su rechazo a la propuesta.

Incluso, el panista Osvaldo Fuentes cuestionó a sus compañeros sobre si conocían el número de calorías al día que debe consumir un menor, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero nadie tenía conocimiento de ese dato, que es de mil 500 calorías.

Con una lata de refresco, la cual al destapar dijo que parecía una cerveza, precisó que el 90 por ciento de los mexicanos consumen esa bebida.

“Nuestros hijos consumen lo que les damos, seguro no estamos conscientes del daño que les estamos haciendo. Se escucha como una Tecate, pero no es… es muy rica, lo tengo que confesar, la consumo, y en un vasito con hielo sabe mejor, y a 43 grados en Monterrey cae muy bien. El tema no es que se consuma o no, sino que estemos conscientes e informados de lo que consumimos”, destacó.

A la sesión, las senadoras Jesusa Rodríguez y Eva Galaz llegaron vestidas de “etiqueta” para defender el tema. Senadores del PAN y del PRI solicitaron que el análisis de esta minuta se pospusiera hasta que se tuviera la opinión de autoridades de la Secretaría de Salud, de Economía y de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Al presentar el dictamen enviado por la Cámara de Diputados, Miguel Ángel Navarro, presidente de la comisión de Salud del Senado explicó que con este documento se puntualiza que la promoción a la salud integra la alimentación, actividad física y nutrición.

Precisó que los programas de nutrición promoverán la alimentación nutritiva y deberán considerar las necesidades de la población; por lo que se proponen acciones para reducir la mal nutrición y se promoverá el consumo de alimentos y evitar los que sean riesgosos para la salud.

Además, se mandará a la Secretaría de Salud para establecer las necesidades nutrimentales que deban satisfacer los cuadros básicos de alimentos, evitando altos contenidos en azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sodio. También se exigirá fortificación obligatoria de harinas industrializadas de trigo y maíz, indicando los nutrimentos y cantidades que deberán incluirse.

“Este es un inicio, pero no es un fin. Estamos conscientes y responsables. Tenemos que insistir en una conducta, no solamente alimentaria sino educativa que forme una nueva cultura a niñas y adolescentes y adultos. Nunca es tarde para aprender en materia de salud. La obesidad infantil es culpa de los adultos, no de los niños. Con esta minuta, damos apenas un paso de mejoras necesarias para atender la amenaza más grande que hoy tenemos: la obesidad”.

Mientras que, Ana Lilia Rivera, presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos, destacó que de acuerdo con datos de la Organización de la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México se encuentra en el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil y en segundo lugar en adultos.

“Lo anterior significa que nuestro país 7 de cada 10 adultos padecen sobrepeso u obesidad y 3 de cada 10 niños y niñas, entre 5 y 11 años, también. Así como el 35 por ciento de los adolescentes entre 12 y 19 años tienen el mismo padecimiento con estimaciones que indica que de seguir así esta tendencia, uno de cada dos niños desarrollará diabetes a lo largo de su vida”, expresó.

Indicó que éstos datos reflejan un severo problema de salud pública por la diabetes mellitus que en 2006 afectaba al 9.2 por ciento de la población en México, hoy ha alcanzado el 9.4 por ciento de nuestra población, lo que equivale a más de 7 millones de personas.

“La obesidad no sólo es un problema de salud pública, sino también una carga financiera considerable para el Estado, pues según datos de la Organización Mundial de la Salud la obesidad y sus complicaciones le cuesta a nuestro país 7 mil 800 millones de dólares anuales, lo que equivale a las pérdidas generadas por el robo de combustible”, destacó.