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Pocas mascotas son incineradas a su muerte

Falta de información y presupuesto son las principales razones para no buscar el servicio.

Foto: Especial

En México solo tres de cada 10 mascotas son cremadas al fallecer, debido al desconocimiento o falta de presupuesto de los dueños, lo que he llevado a incrementar las cifras de abandono de éstos, aseguró Alejandro García.

El CEO de Funeral Pet comentó que muchas personas no incineran a sus mascotas cuando mueren porque piensan que el servicio es caro, lo que ha aumentado hasta en 20 por ciento el servicio en el mercado informal. De ese 30 por ciento llega a empresas formales y profesionales, pero es un tema que el consumidor dueño de una mascota debe conocer para evitar ser “engañado”.

Cuando se llega a perder a una mascota, que en algunos casos son consideradas “perrhijos” y “gathijos”, las familias “agradecen una atención personalizada y humana”, por ello “nosotros honramos la vida de los animales que fueron un miembro más de la familia”, expresó.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que 70 por ciento de los hogares mexicanos cuenta con una mascota, pero 40 por ciento de ellos la abandona. Actualmente hay miles de animales abandonados y en espera de una familia, de ahí que las campañas están enfocadas en promover la adopción responsable y ofrecer una calidad de vida a los animales.

Ejemplificó que con la campaña Mala Suerte –puesta en marcha por la celebración de Día de Muertos– se busca acabar con las creencias negativas en torno a los animales de color negro, sobre todo los gatos, los cuales son asociados con la brujería.

Dicha situación ha hecho tenerlos 40 por ciento más de tiempo en los albergues, debido a su color y el rechazo que sufren en algunos casos. Y aunque los tiempos han cambiado, dijo, aún continúa la mala fama, pues se tiene la creencia de que cuando se atraviesa un gato negro se tendrá mala suerte.

Esta creencia negativa ha alimentado la discriminación y generado rechazo en perros y gatos (de color negro), pues dos tercios de estos animales tienen menor probabilidad de ser aceptados que los de otro color, de acuerdo con PETA.